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Autor: Berliac Aguafuertes Comiqueras

La hermana menor

2010-05-05 15:01:00

18 comentarios

Puedo ver en librerías y en la web una sorpresiva cantidad de adaptaciones de clásicos de la literatura al cómic. Hojeando algunas de ellas, advertí un patrón que me hizo sospechar de la existencia de una tácita "Fórmula de adaptación de clásicos de la literatura a la historieta".

Antes que nada, vale aclarar qué significa para las editoriales el concepto de "Clásico de la literatura": "obras cuyo autor murió hace 70 años o más, por lo tanto su obra pasó a ser de dominio público y nos libramos de pagar derechos de autor". De allí editoriales distintas publiquen sus versiones en cómic del mismo libro, en su mayoría novelas del período victoriano.

Tarde o temprano uno se pregunta ¿para qué adaptar, si así como está la obra ya está bien? En un video-reportaje José Muñoz criticaba las intenciones editoriales de darles a los "tontitos" -sic- algo para leer mientras esperan a que se les despierte el interés por leer libros "de verdad". Tomando en cuenta ciertas notas de prensa de algunas editoriales extranjeras donde abiertamente admiten que su noble propósito es acercar a los jóvenes a la lectura (leyeron bien, "a la lectura", no "a la historieta"), podemos afirmar que Muñoz no anda tan lejos en sus afirmaciones. Es decir, la historieta no es nunca un fin en sí mismo, sino un medio, un puente que el iletrado total ha de cruzar para llegar al arte verdadero.?Entonces, si el arte a alcanzar son los "libros de verdad", y el puente para alcanzarlos son las historietas: ¿Qué aspecto deberán tener esas historietas? ¿A qué criterios deberán ajustarse los historietistas para llevar a cabo dicha tarea de "ingeniería", ese puente? Leyendo estas adaptaciones de las que hablaba el principio, se aprecian enseguida unos ingredientes básicos:

1- El mote.

Las adaptaciones se llamarán siempre "Novelas Gráficas", pero no del mismo modo que Maus, From Hell o Jimmy Corrigan, donde la novela gráfica es un resultado: "tengo un cómic de 200 páginas, necesariamente he de llamarle novela gráfica". En la "Fórmula de adaptación", en cambio, el mote es una pauta, un condicionante: "tengo un producto llamado Novela Gráfica, necesariamente ha de tener 200 páginas".

2- El título.

Por cuestiones comerciales, es indispensable que la adaptación pueda titularse igual que la obra original, por ejemplo, "Hamlet: el cómic". Pero al mismo tiempo, por cuestiones morales (y comerciales, vamos), el producto tiene que "merecer" ostentar el título original. Por este motivo, en esta fórmula quedan prohibidas las adaptaciones libres, lo que nos lleva al siguiente punto:

3-Un problema moral: Fidelidad al original.

En un jugo de naranja artificial, el porcentaje de jugo verdadero empleado en la elaboración de la bebida parece autorizar, moralmente está claro, a poder llamar al producto "jugo de naranja". "No es the real thing, pero nos acercamos en un tanto por ciento". ¿Cómo traspasar un texto literario a imágenes, y seguir siendo fiel al original?

Mediante esta fórmula esto se resuelve muy fácil: el texto se toca lo menos posible, uso indiscriminado de grandes cartuchos de texto con párrafos enteros del libro. De esta forma, como en el jugo de naranja, cuanto mayor sea el porcentaje de texto original incluido, más ampliamente se supera, aparentemente como veremos, el problema moral de la "fidelidad al original".

4-La realización gráfica.

¿Cómo dibujar la adaptación? Para el marketing actual, pareciera, otro componente básico de la fórmula es un dibujo "comercial", potable para un gran público compuesto en su mayoría por jóvenes más preocupados por el último modelo de teléfono celular que en las obras de Oscar Wilde. Esta idea de lo "comercial", el famoso "lo que vende", se basa exclusivamente en el criterio de editor, quien, para que negarlo, puede conocer a fondo los libros a adaptar pero evidentemente, y como demuestran los resultados, no necesariamente ha de saber en qué consiste una historieta bien lograda. Según los editores, siempre basándome no en declaraciones directas sino en el material que publican, un dibujo "comercial" ha de ser "actual y dinámico" (sinónimo de "manga y super-héroes mal entendidos"): es decir, una estética que en nada refleja la atmósfera de la obra original (para ejemplos concretos contamos con la colección de Shakespeare Manga, o la reciente película de Sherlock Holmes, entre otros).

Y acá es donde surge la principal contradicción: se le es fiel a la obra original desde el texto, no recortándolo demasiado, pero se le es infiel desde el dibujo y la narrativa, desde la forma misma: desde la historieta. Nos encontramos así con el texto original envuelto en una forma que lo traiciona.

Es también allí donde falla el propósito "educativo" de la fórmula: suponiendo que en efecto estas adaptaciones lleven a los jóvenes lectores a acercarse a la literatura, ¿qué pasará cuando el adolescente o niño que leyó primero la adaptación se acerque al texto original? Se encontrará con una obra literaria que en poco y nada coincide con la versión en cómic. Tras esto, en el mejor de los casos si es que el lector tiene dos dedos de frente, lo más probable es que termine considerando a "Los crímenes de la calle Morgue" una obra maestra, y a su adaptación al cómic un pálido reflejo.

A mí, como historietista, lo que más me apena es ver cómo, bajo esta fórmula, la historieta una vez más termina pagando los platos rotos: primero se la usa, o mejor dicho abusa, para acercar a los jóvenes no a la historieta, sino a la literatura. Segundo, la historieta, en la visión que se le brinda el lector novel, está condenada de entrada a traicionar a la obra original. Y por último, dada que la intención no es complementar a la obra original ni mucho menos superarla, la historieta siempre quedará como "lo mismo que la novela, pero más fácil de leer". Es en estos mismos puntos donde el cómic como medio se resiente, donde empieza a considerárselo "la hermana menor" de la literatura. Personalmente no tengo mucho problema con esta injustificada calificación. Pero: ¿qué clase de persona abusaría de su "hermana menor"? O partiendo más desde mi labor de historietista: ¿estoy dispuesto a dejarme abusar por mi hermano mayor de esa manera? ¿Es posible hacer adaptaciones al cómic por fuera de esta fórmula, historietas que se afirmen como algo independiente de la obra adaptada y la complementen, obras de arte en sí mismas? Alberto Breccia, Guido Crepax, Dino Battaglia y David Mazzuchelli demostraron que sí.

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Otra adaptación que me gustó mucho es la que hizo Fede Reggiani del Quijote (dos tomos para la primera parte). Comentarios

Colo

12/6/2010 - 21:50

Linda Nota Comentarios

el_locochavez

10/6/2010 - 12:34

Muy buena la nota, interesantes los planteos. Es quizás injusto hablar de que sólo se adaptan autores muertos hace más de 70 años (aunque sea verdad) porque la historieta (en muchas partes como nuestro país) ya tiene que lidiar con problemas de presupuesto como para andar pagando derechos (igual se ha hecho: pensemos en La ciudad ausente, de Piglia, adaptada por De Santis y Scafati). Es verdad también que suele haber una excesiva fidelidad al original, pero a veces está bueno, sobre todo si el adaptador tiene afinidad con la obra adaptada (por ejemplo Lalia y los clásicos de horror, porque su estilo va bien con eso y además son parte esencial de su poética). Lo que hizo Crumb con el Génesis de la Biblia es meritorio también, aunque su autor (?) haya muerto hace más de setenta años. Crumb mete mucho de lenguaje historietil en esa adaptación. Y la excelente versión de Ciudad de cristal, de Auster, a cargo de Mazzuchelli (imagino que te referís a esa), es otra gran muestra de lo que puede dar una adaptación a historieta. Saludos! Comentarios

Colo

25/5/2010 - 18:37

Hola Lolo. Aquello de esperar a ser reconocido para empezar a "imponer condiciones" (suena demasiado fuerte y pretencioso, mejor digámosle "hacer lo que se quiere"), es algo con lo que estoy rotundamente en desacuerdo. No desestimo el esfuerzo por publicar lo que uno hace, sé muy bien de qué se trata, pero casualmente creo si hay que pelear por algo, que sea por la libertad creativa y no por encajar en requirimientos vacíos. Mazzucchelli y Breccia no son citados por nada: son dos claros ejemplos de autores que, cansados de estos requerimientos, volvieron la espalda a la industria para empezar a decir lo que se quiere y de la forma en que se quiere. Si tarde o temprano uno va a cansarse de estos requerimientos, para qué someterse a ellos? Mejor ni empezar e ir directamente a lo que uno tiene para decir, sin rodeos. Es lo que yo denomino "modelo autoral" (casualmente estoy escribiendo un artículo para esta columna desarollando este concepto). Un saludo grande y gracias por comentar! Comentarios

Berliac

21/5/2010 - 19:19

En tus palabras finales hay una buena punta: depende de quien haga esta “adaptación”, su compromiso con la historieta y las condiciones de trabajo. Estimo que alguien reconocido en el género, con trayectoria, puede imponer más condiciones que otro que la está peleando para poder publicar y comercializar su trabajo. Comentarios

lolo

21/5/2010 - 08:34

A mi siempre me sorprendieron esos pibes que se largan a dibujar y andan buscando guiones para practicar: yo si supiera dibujar adaptaría cuanta película y libro que me haya gustado (como alguna vez me planteé el ejercicio como diseñador gráfico de diseñar una tapa para cada libro leído). De ahí a querer venderlo ya hay un paso, como recurso lo veo válido para la práctica (sobre todo cómo adaptar el traspaso entre medios; quizás esa sea la labor del guionista) pero como movida comercial, a menos que esté muy bien hecha es, cuanto menos, facilista. O habla de la escasez de (buenos) guionistas. Comentarios

Zeta

15/5/2010 - 03:56

Volviendo a la nota que escribió Micky Vainilla: es verdad mucho de lo que señala, pero si sos dibujante más tarde o más temprano vas a querer adaptar algo... Si adaptás los cuentos de Conan podés estirar la cosa durante años con miles de comic books (de Marvel a Dark Horse). Pero si querés adaptar Soy Leyenda no cabe otra que ponerle al libro "novela gráfica" o cualquier equivalente a "en este tomo está la historia completa". Comentarios

macumazahn

14/5/2010 - 04:02

Que no, querido, estás mal de la vista. Cuando me conozcas en persona, y vengas y me digas "yo era el que te dijo eso en el blog de Comiqueando" vas a ver que no, que nada que ver. Comentarios

Berliac

11/5/2010 - 17:06

si, sos vos, mira esta foto http://avcomics.files.wordpress.com/2009/12/factum01.jpg SOS IGUAL!!! JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJA!!!! Comentarios

petersauron29

11/5/2010 - 09:35

No, nada que ver, me confundís con otra persona. Comentarios

Berliac

9/5/2010 - 19:43

berliac es el pibe que se viste igual a micky vainilla? Comentarios

petersauron29

9/5/2010 - 12:18

¿Qué hago? ¿Leo primero la columna o los comentarios? Mmm... mejor la columna. Los comentarios son un poco más largos. Comentarios

macumazahn

9/5/2010 - 10:09

Leo a nmarango y estoy bastante en desacuerdo con casi todo lo que dice. Voy a tratar de ser conciso: -La Literatura "como tal (escritura de libros)" es una práctica de la modernidad y obtiene su nombre a mediados del siglo XIX. Con lo cual no es mucho más antigua que la "historieta como tal" (después tenés esa cueva con la primera secuencia dibujada que todos citan que debe tener sus mil y pico, dosmil años, además de los dibujitos en los libros medievales). Que haya obras producto de la practica de la escritura previas al nacimiento de "La literatura" que se lean en retrospectiva "como parte de La Literatura" es otra historia (Ilíada y Odisea son consideradas "literatura" y sin embargo fue compuesta oralmente entre el siglo 8 y 7 a.C., y no fue puesta por escrito sino hasta el siglo 5 a.C.). brunowayne cita muy bien a Borges: si la literatura es la escritura de libros, no podés pensar en Literatura "como tal" sino hasta que la imprenta se difunde y el capitalismo hace de la escritura un bien de cambio (y, según Foucault, del "autor" un sujeto encarcelable: las producciones previas a la Literatura prescindían, sobre todo en la época de los griegos pero en la edad media también, de la categoría "autor" como sujeto productor de un texto) -"obra de arte" es también una categoría moderna, además de discutible en términos de una valoración: ¿qué tiene el minjitorio de Duschamp que lo hace más artístico que el Eternauta? la vanguardia histórica puso en crisis la categoría "arte" hace rato... -El Quijote salió en dos partes... Lo mismo que El Señor de los Anillos (tres partes)... Lo mismo que "En busca del tiempo perdido" (siete, SIETE libros)... Creo que queda claro que la buena literatura también puede aparecer "feteada" (como dice A.A.). Lo mismo que, como decía antes brunowayne, el folletín: Dickens o Dumas publicaban en los diarios y veían qué pasaba con la respuesta de los lectores para seguir con el siguiente capítulo. Y ahí tenés "Grandes Esperanzas" o "El conde de Montecristo", obras que están valoradas como "de la gran literatura". ¿Son "más o menos arte" que "El hipnotizador"? -Ahora, lo del tiempo de lectura por página me parece maravilloso. Si tardo cinco segundos en leer una página de historieta, y por eso la historieta "no es arte", ¿una obra escrita en un pergamino de 50mts es "más artística"? Perdón por la reducción al absurdo del argumento, pero quería tratar de desarmarle la lógica: la "complejidad" de una página o de una obra no se supedita al tiempo de lectura por página. Vallejo escribía poemas cortos (cortísimos) y eso no lo hace menos complejo. Por otro lado, si mirás dentro de las viñetas de Watchmen y no mirás a las viñetas en relación te perdés un montón de cosas que respectan al diseño de la página y la disposición de los elementos (por no tardar un poquito más de tiempo). Un argumento más: Borges escribió "Tema del traidor y del héroe" (una página y media, aprox.), ¿es menos complejo que "La guerra y la Paz" (1800 pags, aprox)? ¿es "menos complejo" cualquier chiste de Gustavo Sala que Nippur de Lagash? -Se menoscaba la historieta comparándola con la literatura, con el cine. Hay que hacerla valer por su espicificidad como medio (no quiero decir "género" o "lenguaje"). Las adaptaciones históricamente fueron, según creo, una estrategia para hacer que, de alguna forma, la manera de valorar a "la Literatura" (como "gran género" como "arte") se "pegara como por ósmosis" a la historieta (ya se sabe que el viejo Breccia decía que a él le gustaba la literatura, no la historieta). Hasta que no dejemos de pensar que el dibujo hace "más simple" lo que podría ser "más dificl" si estuviera escrito, no vamos a valorar la historieta como lo que es. Comentarios

el_bru

8/5/2010 - 13:59

Muy bien BrunoWayne cuando dice: "Yo lo que ansío es un mundo en el que la gente logre tomar conciencia de lo que vale una buena historieta". Igual yo haría hincapié en la palabra "buena", y le recordaría que el "mundo" es grande, no hay que ceñirse a Argentina. En otros países como en Francia o Japón la cosa es bein distinta. Ahí sí que no hay diferencia entre una disciplina y otra. Pero eso lleva tiempo, es construcción, nunca un "boom", que desaparece al toque. No creo que entre los dos discrepen demasiado. Los dos admiten que a la historieta en general se la suele considerar la "hermana menor", sólo que a uno le molesta y al otro no. Lo principal, para que esto cambie, es que haya buenas historietas al alcance del público. De a poco se forma un gusto, un paladar (en un artículo futuro hablaré de ello), y así se echa a rodar la cosa. Saludos a los dos y gracias por leerme. Comentarios

Berliac

6/5/2010 - 19:42

Interesante lo que dice, amigo Nmarango, pero vuelvo a discrepar. Yo sigo sin creer la historieta "hermana menor" de la literatura en general, porque para que fuese así debería ser parte de ella, y la historieta es otra cosa. Y justamente, una de las cosas que se critica es la entrega por partes, cuando una obra maestra como, por ejemplo, "El conde de Montecristo", se editó a modo de folletín, como casi todas las obras del gran Dumas. O sea, con los años, nadie menoscaba esa novela porque en su momento se editó como sea que se haya editado: la obra está y perdurará en el tiempo como lo que es en su conjunto, y eso pasa con las historietas, que gracias al Altísimo se recopilan en hermosos libros tan maravillosos como caros. Y también es cierto que hayan más millones de libros escritos con relación a las historietas, pero lo mucho no acepta siempre lo bueno. Borges decía que la imprenta fue un invento tan útil como peligroso. Si empezamos a contar con los dedos de la mano vamos a ir sumando obras de literatura y de historieta, comparando quién hizo mas goles, y pronto nos empezaremos a dar cuenta lo fútil de eso. O sea, comparar una historieta (y hablo de Promethea para arriba, o sea, BUENA merca) con "Crimen y castigo" es tan infructuoso como inútil. Y no coincido en que haya un necesario decrecimiento de atención al leer una historieta: cada arte, cada medio de expresión, tiene sus códigos inherentes que lo definen y le dan la chapa que merece. Nadie puede decir que ver "Citizen Kane" requiere menos concentración que el leer "Rojo y negro", por ejemplo, o que escuchar a Wagner, o a Charly García, o a Oscar Peterson. La diferencia radical y única, a mi entender, es el tiempo que esa experiencia nos consuma. Cada una de esas experiencias, cuando en verdad vale la pena, reclamará el mayor grado intelectual que poseamos. Obvio, no es lo mismo leer un manga pedorro que "Asterios Polyp", y ahí está el truco. Yo lo que ansío es un mundo en el que la gente logre tomar conciencia de lo que vale una buena historieta. Calculo que así se habrán sentido los primeros cineastas cuando el mundo los bastardeaba tildándolos de arte menor, pero el tiempo les terminó dando la razón. Quizás algún día le llegue eso a la historieta, quizá no. Es lo que hay... Comentarios

brunowayne

6/5/2010 - 17:56

Yo creo que cuando se habla de la historieta como hermana menor de la literatura, todos los comiqueros nos brotamos enseguida, pero no considero que sea necesariamente despectivo. En cuanto hay que reconocer que hay factores bastante objetivos para poder definirla así. La literatura como tal (escritura de libros) lleva sobre el planeta (no lo se exactamente), digamos 3.000 años?? Mientras que la historieta no creo que sobrepase los 120 años (fines del siglo XiX?). Sin ir más lejos la literatura atravesó el nacimiento y muerte de Cristo, el renacimiento, la Revolución francesa, etc. Un arte totalmente respetable como la historieta, no creo que sea descalificador llamarlo “hermana menor de la literatura”, al igual que yo soy hermano menor de mi hermano Quique y eso no quiere decir que él sea mejor que yo. Eso en cuanto a la antigüedad de cada forma de expresion. En lo que respecta al contenido de uno y otro, en mi humilde opinion es indudable que al dia de la fecha, existen muchísimos mas libros que pueden ser considerados “obras de arte”, que historietas que puedan merecer esa distincion. Posiblemente por su antigüedad como vehiculo de expresion, que ya mencione antes. Pero tambien porque el genero historietístico se presta a una modalidad que practicamente no existe entre los “libros”: el del culebron interminable. Y con esto me refiero obviamente al comic yankee, pero tambien a muchas otras obras cuyo valor como “arte” disminuye conforme aumenta el refrito y la prolongacion de historias (el Eternauta sin ir mas lejos. El primero es increible. El segundo y tercero son medio pelo. El cuarto... ni hablar). Los albumes europeos igual, los hay buenos y los hay malos, y los hay prolongados sin sentido. Igualmente el manga. Uno podra decir “tambien hay libros horribles”, por supuesto que si, pero en la infinita cantidad de publicaciones nuevas, la cantidad de obras destacables siempre superara a la cantidad de comics excelentes, por una simple cuestion aritmetica. Pero por sobre todo porque no existen libros vol I, vol II, vol IIi, ni hablar de libros con numeracion # 658. Al ser comunmente obras mensuales o bimensuales, con “Continuara”, eso mismo le quita merito como obra (con principio, desarrollo y final). Si quieren ponerlo en otras palabras, creo que la propia naturaleza del comic o historieta atenta contra la “redondez” de la obra, siendo más bien un largo continuum de situaciones. Al no poder ponerle el cascabel al gato, pienso que es entendible considerarlo un arte “menor” (pensado en funcion del lucro interminable y no de la redondez de la obra). Excepto: comics de autor, personajes que solo viven bajo la pluma de su autor, historias con principio y final. Pero cuantas son? Algunas cientas o miles por año? (novelas graficas, albumes). Libros, se escriben millones por año. Creo que es lógico considerar un arte, “el hermano menor” del otro. Es el culebron de las 2 de la tarde, inferior a una pelicula o un documental? Seguramente hay excelentes culebrones, pero dificilmente comparando grandes culebrones contra grandes peliculas, nos inclinemos por ponerlos en el mismo pedestal. Convengamos tambien que la historieta requiere menor grado de concentracion y menor esfuerzo intelectual para interpretarla. Es mentira eso? Para leer una pagina de comic tardo diez segundos si es un splash page, cinco como maximo si es Watchmen o Asterix y quiero revisar todos los detalles. Que hay comics detallados? Por supuesto, hay miles. Exigen mayor esfuerzo intelectual que un libro? No. La historia se hace mas digerible en base a ilustraciones que reemplazan largas descripciones. Por supuesto, NO estoy menoscabando la historieta ni diciendo que no sea un gran arte, que considero que lo es (por algo ingreso a diario a este portal), pero las GRANDES obras del comic, seguramente son muchisimas menos que las GRANDES obras literarias. Lo que escribi es mas o menos lo que pienso, dejando de lado el fanatismo por la historieta que me acompaña desde siempre. Comentarios

nmarango

6/5/2010 - 17:37

Sí, está muy bien. Aunque yo sí tengo algo contra la frase "la hemana menor de la literatura". Es decir, la historieta podría ser tildada de eso porque tiene palabras impresas, como también "hermana menor de la pintura", porque tiene dibujos. El problema es ese: el 99% de la gente no sabe qué es la historieta. Unos creen, efectivamente, que es cierta puerta de entrada para la "buena literatura". Mi viejo decía, cuando yo leía Patoruzú, que estaba bien porque eso motivaba mi lectura y que cualquier cosa que leyese, fomentaría mi interés hacia otras cosas. Sin quitar méritos a Patoruzú, la historieta no era lo importante, sino su función de aceitar el bocho para lo que, en teoría, vendría después y sería lo verdaderamente relevante. Creo que toda esta reflexión se puede resumir en que la mayoría de la gente que tiene los medios o la guita para imprimir y publicar historieta, carece de lo más importante: el respeto a ella. Más allá de la calidad de impresión o demás problemas "técnicos", en este país se está muy lejos de respetar un medio tan importante como lo es la historieta y, a mi humilde parecer, eso nunca va a cambiar. Así como hay cosas que en este país no van a dejar de ser (lo mal que se maneja, la gente sucia, el "no te metás"), tampoco lo hará en este sentido. ¿Y qué nos queda? Nada, y todo. Que nos tilden de subnormales, ¿a quién le importa? Busquemos, conozcamos, interioricémonos en esto cada vez más y no dejemos de sentirnos LECTORES DE HISTORIETA. Que no nos dé vergüenza decirseló a un kiosquero, o a un cuñado, o a un compañero de laburo. Yo siento cierto orgullo al reconocerlo libremente, como defendiendo todo lo que la historieta me ha regalado en todos mis pocos años de vida, como si fuera lo menos que puedo hacer. Es lo que hay muchachos, pongamoslé el pecho y no dejemos de leer Superman en el tren. Comentarios

brunowayne

6/5/2010 - 15:05

muy buen articulo Comentarios

nmarango

5/5/2010 - 18:48