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Salió el nuevo número de Comiqueando Extra!!!
Autor: Berliac Aguafuertes Comiqueras

Enfermedad

2010-07-02 20:31:00

9 comentarios

Es verdad, de a poco el cómic va asomando las narices en los medios masivos, sobre todo en los diarios. Desde Página/12 se acompaña cada lanzamiento de la nueva Fierro, entrevistando a sus colaboradores. En Clarín se ha visto por ahí un mini-estudio de las posibilidades del mercado, y recientemente en La Nación se anunció, sin bombos ni platillos, la progresiva llegada de la novela gráfica a las estanterías de las cadenas de librerías más grandes del país (un canal de difusión importante en sí, más allá de como esto repercuta en las ventas, por la mera exposición visual de la historieta frente los miles de clientes diarios que visitan sus instalaciones).

Centrándome en el periodismo sobre historieta, hoy me ocupa una cosa: ¿qué información debería brindar un medio masivo? ¿De qué forma, de qué pluma? Resumiendo: ¿qué debemos exigirle, con respecto a la difusión de la historieta, a los medios masivos, teniendo en cuenta que la mayoría de sus lectores son gente no iniciada en esto de la historieta?

La Clínica

Una posible forma de tratar este tema sería, en el sentido metafórico, ver a la avidez de lectura como una enfermedad, o al menos un síntoma, una picazón. Visualicemos por un momento a un diario masivo como una enorme clínica u hospital.

El lector no especializado en cómic, o "sin diagnosticar", entra por el gran hall principal del diario. No sabe qué tiene, le duele un poco la cabeza, apenas si conoce a Mafalda o al Corto Maltés. Se dirige primero a un médico clínico del 4to piso, de esos que atienden síntomas comunes. En el caso de un periódico, éste consultorio estaría atendido por un periodista habitual del diario, ningún erudito en historieta, un correcto profesional. Éste le dice: "sí, en efecto, a usted le falta historieta en la sangre. Vaya a ver a un especialista y él le dirá cuáles pueden ser compatibles con su organismo". El lector va a planta baja, pregunta por un especialista en cómic y, tal y como veo actualmente el panorama, se entera de que en esa clínica hay pocos o ninguno. El lector se va.

Los consultorios privados

La molestia sigue, y el lector descubre que fuera de la clínica hay unos cuantos especialistas en cómic, o al menos eso parece (ver apartado "Los curanderos").

Si los diarios masivos son una clínica, correspondería decir entonces que el periodismo especializado vendría a ser una serie de consultorios privados, dispersos por ahí. El paciente/lector se dirige a uno de ellos, a Comiqueando por ejemplo (más tarde quizá se dirija a otro para una segunda opinión, ese sería un paciente modelo) sabiendo ya dónde le duele: gracias a Clarín, La Nación, Página12, etc, sabe que necesita más historietas en la sangre, pero no sabe cuáles. El especialista entonces pondrá a su alcance una lista, practicamente inagotable, de posibles tratamientos: autores, revistas, comics online, novelas gráficas, personajes. Por lo tanto el deber de todo periodista especializado que se precie de tal en nada difiere al de un médico especialista: estudiar (especializarse), ser honesto y directo, defender su diagnóstico si los síntomas no dejan lugar a dudas, actualizarse de forma constante en materia de tratamientos, no obstinarse si la cura no progresa, etc. Es decir, comprender de entrada que se está brindando un servicio, cultural en este caso, de encauzar las necesidades de un lector que requiere una ayuda entre el mar de posibilidades que, los que ya estamos dentro bien lo sabemos, la historieta plantea. Un análisis de estas posibilidades es demasiado extenso para tratarlo superficialmente, lo dejamos para otro día.

Los curanderos

Pero, mal que nos pese, existen aquellos que no alcanzan a apreciar la importancia de su rol, aquellos que más que médicos son curanderos, manosantas de la historieta, que si bien su voluntad de ayudar al lector es indiscutible, ésta suele ser el resultado y no el motor de su trabajo. La mayoría de estos "curanderos" prolifera en el caótico sector privado, es decir, cuenta con consultorio propio: blogs, en su mayoría, atentidos por opinólogos a tiempo parcial y maestros del copy-paste. Por moverse en un ámbito extra-oficial (y la oficialidad no está dictada en este caso por el hecho de ser un blogspot y no un .com, sino por la cantidad de lectores que pasan por allí a diario, y por la garantía de seriedad que un medio reconocido suele brindar), estos curanderos no pasan de ser sólo eso, aficionados sin importancia. Pero otros tantos de estos falsos especialistas, y que nadie se sorprenda, atienden en los grandes medios, en clínicas de renombre, por donde pasan miles y miles de lectores/pacientes diarios. Este es un mal mayor: desde allí, más que un diagnóstico concreto, al lector desprevenido se le enchufa información mal recopilada, exageraciones varias y tremendas omisiones en ocasiones, como denuncié alguna vez en mi blog, de una sospechosa tendenciosidad. Al mismo tiempo quiero aclarar, para que después nadie ponga el grito en el cielo, que esta falta de especialización no es un crimen, sino un defecto que cae en cascada desde la cima de la estructura de un medio y se extiende hasta la base, los periodistas. Porque la especialización ha de ser un requerimiento, una condición para poder hablar en profundidad de ciertos temas. ¿Acaso los medios masivos deben renunciar a brindar información especializada? Claro que no, siempre y cuando venga de la pluma de un verdadero especialista.

Al fin y al cabo, ¿de dónde parte mi preocupación por este tema? Si la historieta se propone recuperar mínimamente su posición (y no una mera imagen) de rama cultural fuerte, resulta indispensable que los grandes medios sumen a su equipo de redactores gente capacitada y por sobre todo interesada en las historietas, gente que no salpique, sino que empape al lector de información concreta. Caso contrario, la historieta tiene tantas posibilidades de entrar en los circuitos periodísticos oficiales de manera creíble como la macumba en una revista de ciencias. Pero no nos lavemos las manos: principalmente la merecida credibilidad de la historieta como medio de comunicación en sintonía con otras expresiones artísticas depende, en su mayor parte está claro, de lo que nosotros los autores tengamos que aportar desde nuestra obra. Pero otro tanto depende del trato que se le dé desde lo que yo denomino la "lectura múltiple y atenta", es decir la crítica, el periodismo, etc, como producto cultural.

Mientras los diarios de gran tirada buscan profesionales especializados serios para sumar a su staff, deberían asumir su incapacidad (temporal, espero) de atender casos específicos, tratar los síntomas por arriba, y sugerir al paciente visitar un consultorio especializado y responsable, de esos que cuentan con años de experiencia y encima no cobran. Eso sí, que se apuren. Debe existir una mínima sincronía entre lo que se produce y lo que se difunde, y la historieta argentina, tanto en su producción local como en el material extranjero editado en el país, exige cada vez más un espacio acorde a sus esfuerzos entre los medios masivos.

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Si me apura como me apuró, tengo que tratar de responderme a mí mismo. Pero tengo el siguiente problema: puse esas preguntas a consideración de la muchachada presente porque no tengo una respuesta para mí mismo. ¿Cómo se reconoce a un especialista? Yo mismo no lo sé, porque pocas cosas acreditan especialización: son pocos los que tienen el babero lleno de pines (como los muchachitos que laburan en McDonald's) y poco indican esos pines. Quizás (y me sumo a lo que pide tu texto: un lectorado comprometido y exigente) sólo se pueda reconocer una intención o un nivel de seriedad o, como le escuché decir a Andrés un par de veces, una sintonía en común. ¿Cómo se puede convertir a un enfermo en especialista? Para esa pregunta no se me ocurre nada. Comentarios

el_bru

6/7/2010 - 01:14

Qué lenguaje más florido para decir que nadie sabe una mierda sobre comics. Sobre todo en los diarios de gran tirada ¿Qué especialistas decís que contrataron? ¿Dónde? Los que vos llamás "aficionados sin importancia" de los blogs están a años luz de las supuestas lumbreras que escriben en los diarios. A lo mejor porque tienen más tiempo de chequear la información, no se. Pero que saben más sobre comics, ponele la firma. Comentarios

macumazahn

4/7/2010 - 17:11

¿Un diario estatal que se paga con impuestos? ¿Lo qué es eso? Comentarios

macumazahn

4/7/2010 - 17:01

estoy de acuerdo en lo que detallas en el comentario sobre las responsabilidades de difundir información en un medio masivo a diferencia de un blog. las llegadas son distintas y a su vez el receptor. Sobre lo del poder de elegir, estimo que quienes compran no tienen el poder suficiente para producir un cambio, con ver los programas de tv que le gusta a la gente, como mis padres, hermanos, compañeros de trabajo y seguro los tuyos, y las opiniones que tienen de la cotidianidad me basta para ejemplificar; claro que existe la posibilidad que el gran conjunto de la sociedad elige lo que elige por libertad de elección (sería sospechoso que todos anden en lo mismo) y eso lo pondría peor. Como dices tu, también celebro que los medios estén incursionando en esto de generar espacios para la historieta, pero por el momento, el modelo más interesante es el de la fierro por muchos aspectos. Por último, creo que no nos conocemos, salvo por estos comentarios otro saludo! Comentarios

lolo

3/7/2010 - 19:19

error de tipeo: "el diario no existiría SIN ellos". Comentarios

Berliac

3/7/2010 - 11:07

Goddamn, decía: Bruno: ¡Responda ud mismo sus preguntas, para eso está este espacio! Muy acertado lo que señalas. El asunto es largo. Hola Lolo, nos conocemos? Sino, un placer: Lo de la posición, si y no. Es decir, no volver al pasado con TODO lo que ello implica (industria, etc) , pero sí ese estado de "terreno neutro", donde el cómic era un medio más, ni en ventaja ni en desventaja. Quedate tranquilo que soy el primero en batallar contra los idílicos que aún creen en el regreso de una mesiánica edad de oro (de hecho en el próximo artículo hablo un poco sobre ellos). Los que deben "exigir", lógicamente son los que se informan con medios masivos, ninguna élite. Mi papa, el tuyo, la panadera. El poder que tienen para exigir es que compran el diario, y si leen algún diario estatal, lo bancan con sus impuestos, es decir, el poder que tienen es que el diario no existiría en ellos, y a cambio exigen información fidedigna. Lo último que señalás: no lo escribí tan así, perdón si se entendió otra cosa. Dije que "en su mayoría prolifera en los blogs,etc", y que "otros tantos de estos falsos especialistas, atienden en los grandes medios". Apruebo las dos cosas, pero las separo: apruebo los blogs de opinión (yo mismo opino en mi blog, y don Bruno más abajo también, y con excelente calidad), y también apruebo, por supuesto, el espacio que se le de al cómic en los medios. Pero los separo en estos términos: a un blog se dirige quien va buscando esa información, a un diario entra un desprevenido, por ende la responsabilidad del diario es mayor. Es de esperar que en un blog haya información chatarrera, pero en un medio masivo, un formador de opinión a gran escala, la información brindada tiene que estar muy bien aceitada. Un saludo a los dos. Comentarios

Berliac

3/7/2010 - 11:06

Hola, muchachos: Bruno: ¡Responda ud mismo sus preguntas, para eso está este espacio! Muy acertado lo q Comentarios

Berliac

3/7/2010 - 10:51

cuando te referís a que "Si la historieta se propone recuperar mínimamente su posición" que parece ser lo que te motivo a plantear una posible salida, a que te referís? a volver al pasado? si es eso, estimo que sera imposible fuera del ámbito de la ciencia ficción. Como podrás apreciar el entorno y las condiciones sociales son diferentes, el país es otro, el mercado es otro. Por otra parte, ¿quienes son los que "debemos" exigirles a los medios masivo? ¿ una elít de vanguardia historietística? ¿ quienes la conforman? y más importante aún ¿que poder tienen para exigir?. Y por último, percibo en tus descripciones de las figuras una clara postura de aprobación a lo que los medios masivos dicen y desaprobación a lo que una persona pueda escribir en su espacio (ej: blog). En mi parecer, ambas son opiniones o decires con tanta posibilidad de acierto como de desaciertos. Como hay gente que dice cualquier cosa, también hay medios que publican información chatarra, errónea y desactualizada sobre el género sin despeinarse; pero eso no es exclusivo solamente para las historietas, también se hace en otros ámbitos de la información. un saludo! Comentarios

lolo

3/7/2010 - 09:48

Estoy de acuerdo en casi todo. Apunto un par de cosas más: (1)Si la necesidad de leer historietas es una enfermedad, necesita agentes propagadores al tiempo que instituciones de diagnóstico (2)La clínica en nuestro campo es más parecida a un hospital rural bien chiquito: no tiene la capacidad edilicia y de personal para tratar al caudal de enfermos que se presenta a su puerta. Y encima, a los pocos enfermos que atiende, los trata con instrumental viejo. (3)¿Cómo reconocer a un verdadero especialista si quienes lo contratan no son médicos sino economistas? (4)¿Cómo hace un enfermo para sentarse del otro lado del escritorio si nadie quiere bordarle su nombre en el guardapolvos que él mismo llevó? Comentarios

el_bru

3/7/2010 - 03:40